¿Cuál fue el regalo que mas esperaste cuando eras chico? ¿Cuál era ese objeto que te robaba el sueño todas las noches cuando ya se acercaba la fecha de navidad? ¿Lo conseguiste? El mío fue un accesorio de la saga “Masters of universe” (He-man para los que no lo conocen por el primer nombre), nunca lo puede tener, papá siempre encontró la excusa perfecta para no haberlo comprado en nuestro viaje a la frontera con Tacna, pero vaya excusas que encontró, un regalo tras otro cada año. Uno mejor que otro. Yo si puedo decir que fui criado bajo el factor sorpresa, pues mi viejo siempre me sorprendió con cada regalo. Me sorprendió tanto como con su manera de dar cariño, tantas veces incomprendida y ahora realmente admirada. Pero supongo que al igual que yo habrá mucha gente a la cual le quedo pendiente algo. Desde el mas rico al mas pobre. Lo gracioso es que cuando algo te queda pendiente es muy difícil dejarlo ir, sobretodo si eres de eso tipos (como yo) que tiende a enredarse con las cosas que faltaron, pero particularmente me ido dando cuenta a través de los años que si bien es cierto existe y es importante el regalo prometido, el realmente el mas suplente de todas las cosas que podemos tener, desear o recibir.
Talvez en el fondo este tipo de época del año me pone un poco reflexivo talvez un poco vulnerable pues afloran esas ausencias que le hacen daño al alma, en fin, las hipótesis son muchas pero la verdad es una…No existe un regalo prometido, pues en teoría existe pero a lo largo de nuestra vida recibimos muchos que no nos prometieron y al final de todo son transitorios, pasan, cumplen su etapa y luego se van. Sin embargo aquello que no valoramos es lo que mas perdura y lo gracioso es que nos damos cuenta de su valía cuando esta por terminar su ciclo, cuando se le apaga la luz. Hace casi 5 meses partió mi abuelo, luego de regalar casi 87 años de su vida. Me dolió y mucho su muerte, pero me dolió mas el hecho de quererlo y no habérselo podido decir. El no haber valorado mi tiempo con él. Ahora he aprendido que es necesario valorar lo que nadie valora realmente. Mi regalo prometido paso de ser el castillo de grayskull a convertirse en tiempo. Hoy mientras veía a mi hermano llorar por su guitarra eléctrica, a mi sobrina divertirse con su muñequita y a mi hermana llorar de emoción y decirme que me quería finalmente comprendí que mi regalo prometido era cada uno de ellos y los momentos que hasta ahora se me han podido regalar. Momentos de amor, de risas, de llantos. Momentos en los que dije mucho, en los que dije poco. Momentos que me quedaron cortos. Momentos que son eternos y vivirán conmigo para siempre.
Si tienen a alguien al lado, el novio o la novia, la esposa, los hijos, los amigos, los hermanos o los padres, no pierdan el tiempo, disfruten de sus regalos, disfruten de sus momentos. El tiempo pasa y se acaba. Cuando finalmente termina ya no hay mas, ya termino el ciclo. Esa es la cruda verdad…
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